DUDAS Y ESPERANZAS PARA EL 2012

 

Fuente: Agronoa

Con los pies puestos en el presente año y mirando lo acaecido en 2011, desde la Sociedad Rural Salteña evalúan la situación del sector agropecuario local.

“Para las producciones extensivas y la ganadería, el 2011 fue un buen año en Salta. El balance es positivo”, evalúa el Presidente de la Sociedad Rural Salteña, Fernando Fortuny. Desde la perspectiva de la entidad ruralista, el año pasado le dejó al sector productivo provincial un hecho muy positivo que abre buenas expectativas para el 2012. Se trata del levantamiento de la medida cautelar que había dictado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por el cual se frenaron los desarrollos productivos en cuatro departamentos del norte de Salta. “Si bien cambiaron las condiciones favorables que tenía la provincia para concretar esos desarrollos básicamente por un problema de costos – para nosotros es un hecho relevante y abre la puerta para que el interior de Salta se pueda desarrollar y concretar el potencial que todos anhelamos”, explica el ingeniero Fortuny.

  El Presidente de la Rural también rescata del 2011 la campaña agrícola y evalúa al año como “positivo para la producción salteña” en ese aspecto. Afirma que se levantó una buena cosecha, con rindes sostenidos, acompañamiento del clima y precios relativamente buenos. Pero el 2012 presenta algunas dudas, el aumento sostenido de los costos en dólares y la baja generalizada de precios de los commodities, pone a la rentabilidad de las empresas en una fuerte dependencia del rendimiento de los cultivos. “Los años Niña siempre fueron buenos a nivel de lluvias en la provincia, con lo cual estimamos que podremos concretar buenos rendimientos, pero nuestros números están muy sensibles a los rindes de los cultivos.

 Pero para el bien de la provincia y de los productores, esperamos que las lluvias nos acompañen”, dice el ingeniero Fernando Fortuny.

 

 Balance ganadero

 “En ganadería, los criadores salteños se vieron beneficiados con un aumento del precio del ternero, que hoy es la figurita difícil y tiene una demanda sostenida. La baja del stock pronunciada que hubo a nivel país, fruto de la fiesta en el consumo que hubo en los últimos años, hizo que la fábrica de terneros -las vacas- disminuya su stock, con lo cual el precio del ternero, para aquellos que sobrevivieron la crisis de la ganadería, se revalorizó”, describe Fortuny.

 Luego, estima que el presente año será bueno y con buena rentabilidad para los criadores. Pero, pone en duda que esta situación favorable alcance a aquellos que se dedican a la recría y el engorde, ya que el precio del gordo -del kilo vivo- se encuentra en valores similares e incluso menores, a los de finales de 2010. “Con este escenario, las rentabilidades son muy bajas, muchas explotaciones están trabajando a pérdida por la relación entre compra y venta, así que esperamos que esto se pueda revertir”, afirma el dirigente ruralista.

 El sector ganadero salteño tiene la posibilidad durante el presente año de concretar un viejo anhelo. Se trata de la construcción de un predio de remate feria que se emplazará en terrenos donados por la firma Ceibalito S.A. de Gustavo E. Olmedo, en el departamento de Anta. El predio, que se construirá con fondos otorgados por el gobierno provincial, será administrado por la Sociedad Rural Salteña y en él se convocará a diferentes consignatarias para la realización de remates. Al respecto, Fernando Fortuny comenta: “Será una forma de transparentar la comercialización de los animales en oferta pública y esto traerá una mejora, sobre todo en la comercialización de los pequeños productores.

 Junto con la posibilidad de ofrecer los animales en remate, también viene aparejada la necesidad de formalizarse desde el punto de vista fiscal y sanitario para poder defender el precio al que venderán los animales. Eso será muy bueno para la ganadería salteña”.

 

 Claros y oscuros

 Fortuny destaca el acompaña miento que tuvo durante 2011 de la comisión directiva de la entidad que preside y señala que juntos batallaron “en varios frentes” y que cerraron “un buen año desde lo institucional”. “Hemos trabajado estrechamente con el Ministerio de Ambiente para poder avanzar en resoluciones que permitan el desarrollo de la ganadería de Salta. También participamos activamente en todas las mesas sectoriales y creo que nuestra participación fue determinante, realizando aportes que redundan en el bienestar general y en el de los productores salteños”, apunta.

 Pero el presente año abre expectativas e interrogantes en el dirigente ruralista. “Junto con otras instituciones, como Prograno, realizamos gestiones para que los productores del norte tengan un tratamiento particular respecto de las exportaciones de trigo y maíz. Queremos que se permita, a través del otorgamiento de permisos de exportación a exportadores de la zona, la comercialización de estos productos a sus destinos naturales, como son Bolivia, norte de Chile y algunas zonas de Perú. Tenemos la esperanza que estás gestiones tengan un buen resultado”, comenta el ingeniero Fortuny.

 La comercialización de trigo y maíz, uno de los puntos más complicados de la agenda agropecuaria del país, tiene en nuestra región aristas que la hacen más delicada. “La producción de maíz y trigo trabaja a pérdida en el norte del país. Pero por una necesidad de rotación y de darle cobertura a los campos, con el fin de hacer sostenible nuestra agricultura, muchos productores realizan estos cultivos aún a costa de su rentabilidad”, explica.

 A nivel nacional, la situación política no despierta en Fortuny esperanzas de muchos cambios. La concentración de poder en un funcionario como Guillermo Moreno; la larga lista de anuncios no concretados sobre medidas que permitan el libre juego de oferta y demanda en la comercialización de los productos agropecuarios -“que es lo que el productor reclama”-; las complicaciones en la compra de insumos y repuestos, a causa de las restricciones a las importaciones; son algunos de los temas que preocupan al dirigente para el presente año.